Hay algo que hace a este Barcelona mucho más grande de lo que ya es: la seriedad. Y esta seriedad no sale de la nada, sino que procede del pensamiento de Pep Guardiola. Por eso es tan difícil ganar al Barça. Y por eso, cuando pierde, casi todos se sacan de la manga una posible crisis. Porque no hay otra forma de poner en evidencia esta máquina pensada y pensante de fútbol. Ayer fue la Cultural Leonesa la que cayó, un Segunda B, pero todos saben que pueden sucumbir ante semejante prodigio. Cinco goles fruto de La Masía —dos de Bojan, más los de Pedro, Messi y Xavi— derrotaron al conjunto leonés en un duelo que ya venía amarrado (o casi, por aquéllo de la imprevisibilidad del fútbol).
El partido se presentaba sin demasiada historia. Pero ver un partido del Barça puede ser un espectáculo, aunque, como ayer, haya que esperar a la segunda mitad para disfrutar con los goles. Los locales saltaron con Jonathan dos Santos, Jeffren, Pedro y Bojan de cara a la portería rival, acompañados de Busquets e Iniesta, y de una defensa titular con Puyol, Márquez, Alves y Maxwell. Esto también forma parte de la inteligencia de Guardiola, que optó por apoyar el ímpetu ofensivo que los chavales pudiesen tener arriba en la seguridad de una retaguardia contrastada. Y la jugada le salió redonda. Pese a todo, la Cultural salió dispuesta a dar algún susto, y anduvo jugando con esta posibilidad hasta que la posesión azulgrana fue tajante al respecto.





