Entre Henry, Sneijder, Forlán o Zigic su nombre pasó desapercibido para la mayoría de aficionados cuando el mercado de fichajes llegaba a su conclusión. Osasuna buscaba como loco un goleador que supliera con garantías el regreso de Roberto Soldado al Real Madrid y apostó por otro ex madridista, Javier Portillo, por el ex espanyolista Walter Pandiani… y por un delantero desconocido para la gran mayoría: un gigantón llamado Dady por el que el club navarro no dudó en desembolsar la más alta cantidad jamás pagada por el modesto conjunto rojillo: 3’5 millones de euros.
Y Dady, a pesar de no ser un goleador conocido mundialmente, se está haciendo un hueco en la Liga de las Estrellas; está, con sus goles, dando a conocerse y manteniendo en la zona tranquila de la clasificación un Osasuna que este verano temía por las bajas importantes no sólo del mencionado Soldado, sino de otros futbolistas de talento como Cuellar (Glasgow Rangers), David López (Athletic) Raúl García (Atlético) Valdo (Espanyol) o Webó (Mallorca). Sin embargo, el ‘Cuco’ Ziganda de momento ha encontrado el equilibrio con sus sustitutos, siendo el ariete de Cabo Verde uno de los que mejor rendimiento le está ofreciendo.



