
Esta noche Chipre, o al menos la parte griega de la isla, está de fiesta. Por primera vez en la historia un conjunto de la isla mediterránea va a jugar en la Liga de Campeones. La hazaña del Anorthosis seguramente acabará en esta fase de grupos pero independientemente de ello ya nadie puede quitarle el mérito al equipo que amargó el debut oficial de Ernesto Valverde con Olympiacos, haciéndole en el choque de ida de la fase previa de Champions un contundente 3-0 que sirvió para lograr un histórico pase.
Seguramente nada de ello se podía imaginar Temuri Ketsbaia cuando llegó a Lárnaca a comienzos de los noventa. Los amantes del fútbol inglés tienen que recordar a este delantero georigiano que se hizo famoso a finales de los noventa con sus agresivas celebraciones de los goles que hacía para el Newcastle. No obstante, antes de llegar a la isla donde todo comenzó, Ketsbala pasó por otros sitios. Su carrera la inició en el Dinamo de Tsilibi y de allí dio el salto, en 1991, al Anarthosis, donde comenzó a despuntar, marcando goles suficientes para que el AEK lo fichara en el verano de 1994 En Grecia continuó haciendo tantos y convirtiéndose en un fijo de las alineaciones. Su buen rendimiento le llevó al Newcastle, donde llegó a jugar y perder dos finales de Copa contra Arsenal y Manchester. Luego pasó por el Wolves, después probó en el Dundee y con 34 años regresó al conjunto donde comenzó a destacar, un Anarthosis del que aún no ha salido, habiéndose convertido en un auténtico mito para los hinchas del que es considerado tercer equipo de Chipre.





