El Twente hurga en la herida cántabra
No están funcionando las cosas como se esperaban en Santander en el inicio del nuevo ejercicio. La sombra de Marcelino aún planea y la llegada de Juan Ramón López Muñiz no acaba de convencer a una afición que llevaba décadas esperando un momento como el de ofrecer su fútbol por Europa. Además, se marcharon piezas clave en el bloque como Jorge López o Duscher, cuyos sustitutos no consiguen hacer olvidar. En la Liga el equipo sólo ha sumado seis de los veintiún puntos en juego y ocupa una discreta decimocuarta posición. Muñiz hace semanas que anda cuestionado y la Copa de la UEFA, el sueño por el que suspiraban el curso pasado los aficionados racinguistas, puede convertirse en una pesadilla si ante los teóricos encuentros asequibles, como el que parecía ser ante el Twente, se tropieza de manera tan inesperada (1-0).
Y es que el Racing quedó encuadrado en el Grupo A. Junto a él, clubes de respetable potencial como el tan de moda Manchester City de Robinho, el ‘ex Champions’ Schalke 04, el PSG de Makelele y Giuly o el más modesto de todos: el Twente. Por eso, la victoria ante los holandeses se etiquetaba como vital para las aspiraciones cántabras. Resbalar en el debut europeo y hacerlo ante el más frágil de los rivales obligará al Racing a poner toda la carne en el asador en próximos enfrentamientos. Si no, y como le pasó al Deportivo en Rusia, la UEFA puede darle algún que otro dolor de cabeza a los racinguistas.


