
Una vez completada la jornada 36 en la Primera División Española, en la que el FC Barcelona ha cerrado la conquista del título de Liga, analizaremos cómo queda la situación en el otro extremo de la tabla clasificatoria. El Almería certificó su descenso hace dos semanas (después de perder en su estadio con el Sevilla) y ayer bajó el Hércules, que después de ir ganando 2-0 al Mallorca en el Rico Pérez se dejó empatar el partido y el próximo curso jugará, definitivamente, en la División de Plata.
Respecto al resto de partidos disputados ayer relacionados con la lucha por la salvación, cabe destacar dos encuentros. Primero, el que cerró la jornada: Osasuna perdía 0-2 al descanso con el Sevilla, pero en la segunda mitad tiró de épica y acabó remontando el choque con dos goles de Kike Sola y uno de Lekic. Y segundo, la polémica y ajustada victoria de la Real Sociedad sobre el Zaragoza: polémica, porque el árbitro anuló un gol legal a los maños y ajustada, porque los de Donostia marcaron el definitivo 2-1 en el minuto 89.

Decía Quique Flores antes de que el Atlético visitara al Tenerife (1-1) que éste era un partido de su misma liga, la de evitar el descenso. Y lo decía con razón el técnico madrileño, pues le ocurre al conjunto rojiblanco que es un equipo ramplón, que ni sabe ni aprenderá a jugar al fútbol, entre otras cosas, porque no tiene futbolistas para ello. Ayer le faltaban Agüero y Reyes, sus dos jugadores en mejor estado de forma —y con más calidad—, y se sabía por tanto que este Atleti ofrecería una mala versión. El Tenerife no es, precisamente, un equipo ordenado, pero en el ir y venir del encuentro pudo dejar malherido a los colchoneros. Buena actuación de Sergio Asenjo, que paró un penalti a Nino al borde del descanso y salvó a los suyos en el descuento del partido al detener una ‘chilena’ del delantero almeriense. 


