
El Real Madrid fue un equipo sin personalidad
Después del 5-0 sufrido en el Camp Nou, Florentino Pérez puso como referencia a Alfredo Di Stéfano para recuperarse del golpe moral recibido por la manita blaugrana: “Di Stéfano nos mostró el camino, nos enseñó el estilo y los valores esenciales del código sagrado del Real Madrid”. Repárese un momento en lo mucho que dice esa frase: Valores esenciales del código sagrado del Real Madrid.
Si algo me ha sorprendido del partido del sábado pasado en el Santiago Bernabéu en el que el FC Barcelona dejó prácticamente sentenciada la Liga, fue la reacción generalizada del madridismo, que aprobó la táctica utilizada por Mourinho y celebró un empate en casa con un 27% de posesión como si fuera una victoria. Algo que, al menos a mí, me parece totalmente contradictorio con la historia y los valores de los que siempre ha presumido el madridismo. No suelo hacer mucho caso de los gurús o referentes morales cuando sopla el viento a favor, pero creo que, cuando vienen mal dadas, siempre ha de acudirse a esos referentes, porque desde los altares se tiene una vista elevada de los problemas, y alguien que ha sido santificado siempre podrá decir lo que piense sin que nadie ose a taparle la boca.






