Los lectores curiosos, aquellos que buscamos información y opinión huyendo de partidismos e intereses económicos, estamos más que acostumbrados a las vergüenzas de Alfredo Relaño y su espiral villarato-apocalíptica. Llega hasta tal punto su sentimiento antiblaugrana que en las jornadas de Champions League no pasan ni diez minutos del término del partido del Barça sin que en su web destaquen alguna jugada que benefició a los culés. ¡En Champions League, donde se supone que un periódico español debería apoyar a todos los equipos españoles!
Parecía difícil que Relaño y su periódico nos sorprendieran de algún modo, pues desgraciadamente ya estamos tan acostumbrados a sus miserias como a las portadas de Marca o Sport, ejemplos de mal periodismo de los que Relaño renegaba no hace tanto tiempo. Sin embargo, lo que ha hecho As en su edición impresa de hoy, lunes 21 de Febrero, es sencillamente el culmen de todos los despropósitos, un nivel más en la montaña de mugre en la que se ha convertido su periódico. Las imágenes que encabezan este post ilustran la vergüenza de la que os hablo.

Alfredo Relaño sabe mucho de fútbol y, lo que es más importante para su profesión, escribe muy bien sobre fútbol. Algunos de sus editoriales son notables, de lo mejor de este país. Su pluma es irónica e incisiva, necesita poco para decir mucho y es inteligente en el uso de la metáfora. Pero a día de hoy su habilidad literaria quizá sea de lo poco que le quede, porque ha perdido la dignidad como periodista y, con ello, la credibilidad.

