
Aunque la noticia ya ha tenido su impacto hace algunos días no queríamos pasar por alto la vuelta de Diego Tristán al fútbol español. No jugará la Champions, tampoco volverá a llamar la atención del seleccionador español y probablemente no vuelva a sufrir otra llegada fustrada a un gigante del balompié. Diego Tristán llega a un equipo recién ascendido a Segunda División, con el único objetivo de mantenerlo en la Liga Adelante. Un contraste que demuestra lo que fue y en lo que se ha convertido.
Siendo generoso considero que el Cádiz le viene un poquito grande. Sin lugar a dudas Diego Tristán nos ha regalado lo mejor de sí y solamente se puede esperar de él algún destello de lo que fue. Que de su boca diga que está ilusionado o que se ha hecho realidad uno de sus sueños dice mucho de la poca confianza que tenía Diego Tristán de regresar a un fútbol español muy competitivo. Por una vez en su vida debería pensar las cosas dos veces, incluso le animaría a que lo hiciese más veces. Deber se consciente de lo que es y no de lo ha sido y como tal actuar como ariete del Cádiz.

Los medios 
Misión cumplida. El Real Mallorca no ha pasado muchos apuros la última temporada. La culpa, en gran parte, la tiene un entrenador al que se le da muy bien dirigir en Palma. Y es que Gregorio Manzano, que logró su mayor éxito al ganar la Copa del Rey con el conjunto balear la campaña 2002-2003, ha sabido mantener la nave a flote, como ya hiciera a mitad de la temporada anterior (la 2005/2006) cuando Héctor Cúper dimitió y le devolvió las riendas del Mallorca. 

