
Álvaro Pedro “Aldo” Duscher, Esquel, Chubut, Argentina, 1979. De profesión: futbolista. De oficio: parecer mejor de lo que es. Ésta bien podría ser la carta de presentación de Duscher, un resumen —un tanto duro, todo sea dicho— de su curriculum vitae. Duscher acaba de fichar por el Espanyol tras desligarse del Sevilla, club en el que había caído en el ostracismo, incluso desterrado a entrenar con el segundo equipo.
La carrera de Duscher comenzó en el argentino Newell’s Old Boys; de allí saltó el charco rumbo a Lisboa, donde jugó dos años en el Sporting Clube. En el año 2000 fichó por el Deportivo de La Coruña, equipo en el que permaneció siete temporadas. Excepto en la primera y la última, en el resto de campañas jugó más de treinta partidos. Siete años, 142 partidos de Liga, 34 de Champions. Y se fue sin hacer ruido —por la puerta de atrás, como todo el mundo con Lenodiro—, sin que nadie se echara las manos a la cabeza por su marcha. Y nadie le ha echado de menos.



