
Abidjan es la capital administrativa de Costa de Marfil y una de las ciudades con mayor índice de contaminación. criminalidad y pobreza de toda África. La mayor parte de su población está compuesta por jóvenes en paro que deambulan por sus calles en manos de las mafias organizadas. En ese contexto, el fútbol parecía una excelente salida para escapar de esa ratonera en que se convierte la existencia de los jóvenes africanos atrapados en las grandes urbes. El encargado de ponerle el cascabel al gato sería el ex entrenador y jugador francés Jean- Marc Guillou. Tras comprar unos terrenos en las afueras de la ciudad y en colaboración con el club local l´Asec Abijian funda en 1994 la primera academia de fútbol de Abidjan.
En ese año más de seis mil niños se presentan a las pruebas de acceso. Botes de pegamento, kalanichovs y bandas organizadas fueron abandonados por unos días para atrapar una plaza en estas gigantescas oposiciones a un sueño. Desde ese momento y hasta nuestros días, la Academia Abidjan ha ido creciendo hasta convertirse en la referencia futbolística de una de las mayores potencias de este deporte en África como es Costa de Marfil.Jean-Marc Guillou sigue como director de la academia, se ha convertido en más que un simple técnico, todo un gurú espiritual de este fantástico proyecto. Los chicos de todos los rincones de Costa de Marfil acuden a Jean-Marc para intentar escapar de las crueles fauces de la calle. La Academia, se convierte un puente dorado que los conduzca a Europa evitando la otra opción, las crueles travesías a través del Sáhara o los mortíferos cayucos. Esta impresionante fábrica de talento ya ha podido extraer sus primeras perlas en apenas catorce años. Kolo Touré (Arsenal), Aruna Dindane (RCLens), Romaric (Sevilla) Gervinho (Le Mans), Emmanuel Eboué (Arsenal), Zokora (Tottenham), Yaya Touré (FC Barcelone) Bakary Koné (OM) proceden de las entrañas de Abidjan.



