Se veía venir. Ya ha aparecido el primer precandidato a la presidencia del Real Madrid con el mismo discurso bajo el brazo que hizo presidente a Florentino Pérez. La gran diferencia es que el “ser superior” dio nombre y apellidos de su galáctico mientras que el joven Eduardo García hace algo todavía más perverso: invitar a la imaginación de los socios merengues a adivinar a qué crack tiene atado.
Lo más lamentable es que esto no será una excepción. A buen seguro saldrán Onievas y Florentinos con el mismo plan de futuro para el Real Madrid. Todos dirán que tienen a uno de los mejores jugadores del mundo fichados. Será fácil saber quien miente, basta con darse cuenta que no suelta nombres. La cantera es la cara b, el otro lado de la moneda al que ningún socio hace ascos. Por un lado galácticos y por el otro cantera, cada cual gusta más.



