
Si hubiese que nombrar los diez laterales que mejor han jugado esta temporada y que tienen mayor proyección de la Europa futbolística actual, habría que meter sin duda a Juan Manuel Vargas. Este peruano de 25 años ha sido una de las sensaciones del fútbol italiano esta temporada. Con las dificultades y los agobios que ocasiona el jugar en un equipo modesto, que se está jugando el descenso hasta la última jornada, Vargas ha sabido explotar sus virtudes y hacerse protagonista desde una posición a priori secundaria como es la de lateral izquierdo.
Peruano nacido en Lima, comenzó a jugar en la liga de su país. Pronto emigró a Argentina, donde jugó un par de temporadas en Colón de Santa Fe. El Catania italiano tuvo buen ojo y se hizo con sus servicios por algo más de tres millones de euros. Hoy lo va a vender por unos quince. Típica inversión bien hecha, que sólo ofrece beneficios y que los clubes modestos deben realizar, ya que no pueden permitirse pagar 30 millones por un jugador ya consolidado y con un presente que asegure lo que se busca.

El Metz ocupa el útimo lugar de la clasificación de la L1, descendió de forma matemática desde hace semanas y el único calificativo que puede aplicarse a su temporada es el de desastrosa. Sin embargo la mayoría de las conversaciones de los aficionados en la ciudad se centran en la única alegría que ha recibido el club este año. Un jovencísimo bosnio por el que ya se pelea media Europa, Miralem Pjanic.




Hace unas semanas
Un 26 de febrero de 1984 nacía en Lomé, capital de la República Togolesa, Emmanuel Sheyi Adebayor, un futbolista que a pesar de sus humildes raíces y de las dificultades se está haciendo un nombre en el todopoderoso Arsenal de Arsène Wenger. La historia de Adebayor guarda cierta similitud con la de muchos otros compatriotas suyos que han tenido la suerte de ser descubiertos por auténticos cazatalentos en países donde azota la miseria y en los que jugando a fútbol cuesta sobrevivir. Este gigantón, al que se le compara por sus virtudes al marfileño Didier Drogba y por su físico al nigeriano Nwankwo Kanu está haciendo olvidar, a base, cómo no, de goles, a la penúltima leyenda viva gunner, Thierry Henry.

