
Cuando embarcamos una semana más en El Interrail para ver qué se cocería en las ligas extranjeras nos sorprendió ver que parte del viaje coincidiríamos con dos caras conocidas: las de Simao y Manuel Fernandes rumbo a Estambul donde comenzarán una nueva aventura en las filas del errático Besiktas, donde militan viejos conocidos como Guti u otro portugués ex de la liga como Quaresma, todos ellos entrenados por Bernd Schuster.
A ellos se unirá el también luso Hugo Almeida, ya ex del Werder que terminaba contrato en junio y por el que se había rumoreado un posible interés del Real Madrid. Un buen ariete, pero no para un club de primer nivel. Simao concluía contrato a final de temporada con el Atlético de Madrid tras una buena trayectoria en el Calderón y, consciente de que no renovaría con los rojiblancos, ha decidido emprender el viaje turco. Suena el osasunista Juanfran como sustituto, una buena opción. El caso de Fernandes es distinto, pues el Valencia le cederá hasta el final de temporada ante las pocas oportunidades de las que disfruta el centrocampista, guardándose el equipo otomano una opción de compra a final de temporada. Poco rentable le ha salido el fichaje de Fernandes al Valencia, que en su día costó unos quince millones procedente del Benfica.






