Hace algo más de una semana hablábamos en Notas de fútbol sobre Fanis Gekas, el goleador del Bochum alemán, máximo goleador de la Bundesliga y revelación del campeonato, pues su nombre apenas salía en la prensa y en los medios antes de su explosión goleadora. Hoy queremos hablar de otro de los delanteros de moda del fútbol europeo y que hace un año, por ejemplo, nadie conocía. Hablamos de Afonso Alves, sí, sin ‘L’, un delantero brasileño del Heerenveen holandés que esta temporada recién finalizada en la Eredivisie se ha destapado como el artillero por excelencia del fútbol continental. 34 dianas le avalan.
Y sin la ‘L’ en su nombre de pila, pero siendo un novato en la liga holandesa, Afonso Alves, que llegó esta temporada al Heerenveen procedente del Malmö sueco, ha roto moldes de forma inesperada y espectacular. Surgido de las categorías inferiores del Atlético Mineiro, en ese club siempre se hablaban maravillas de él. En su Brasil natal estuvo hasta 2002, año en el que comenzó su periplo europeo. Primero, en el modesto Örgryte de Göteborg, donde marcó 23 goles en 39 partidos en dos temporadas. Después, en 2004, el Malmö, uno de los grandes del fútbol sueco, decidió hacerse con sus servicios por un millón de euros y él no defraudó: 26 especialidades de la casa en 48 encuentros. Goles y más goles que incluso le hicieron llegar a pensar en una posible nacionalización sueca que finalmente no llegó, a pesar que se había convertido en todo un ídolo en el país nórdico.
Sus buenas actuaciones tuvieron recompensa hace un año, cuando el Heerenveen, en busca del sustituto de Klaas Jan Huntelaar, vendido al Ajax a mitad de temporada, se fijó en un brasileño desconocido que se estaba haciendo un nombre en Suecia. Pagó la cifra más alta jamás pagada por un jugador en su historia, 4,5 millones de euros, y tal y como le sucediera al Malmö, su fichaje se convirtió en toda una inversión. Afonso Alves no notó la diferencia entre Suecia y Holanda y en la Eredivisie se empachó a firmar tantos. Tantos como 34 en 31 partidos ligueros. Y de todos los colores: 27 con la pierda derecha, 2 con la izquierda, 6 de libre directo (otra de sus especialidades), 5 de cabeza y tan sólo 2 desde los once metros. Un auténtico devorador del área que hizo olvidar al internacional holandés de un plumazo.

Dramatismo, rostros desencajados tanto en los banquillos como en las gradas de los campos de PSV, Excelsior y Willem II. Ver a profesionales del fútbol tan expertos y laureados como Louis Van Gaal o Ronald Koeman, campeones de Europa en más de una ocasión, habiendo jugado y dirigido partidos trementos en los mejores estadios del mundo, estremecidos por la tensión y los nervios de una
La liga más ofensiva y goleadora de Europa, la Eredivise holandesa, tendrá mañana un epílogo digno de su fama y características. No es un campeonato con ocho equipos de alto nivel europeo, e incluso esta temporada el histórico Feyenoord se ha encontrado fuera de plano durante toda la temporada, pero siempre es un placer contemplar el fútbol desinhibido de la tierra de los tulipanes.

Siempre es bonito volver a casa. Pero ese regreso es perfecto cuando en tu casa te quieren. Muchos jugadores acaban su carrera donde empezaron, con el equipo que les impulsó a la fama y que les vio crecer como futbolista. Tanto jugador como afición transmitían una alegría recíproca. En Holanda, Edgar Davids, el pit bull, ha vuelto a su Ajax. Curiosamente, su retorno a Ámsterdam ha coincidido con 

