
Colorín colorado. España Sub17 ganó todos los encuentros de del Europeo de Liechtenstein exceptuno uno, que lo perdió ante Inglaterra en la final. Ginés Meléndez puso a sus mejores hombres, a los nueve o diez que forman la base de la selección. La zona de ataque aseguraban ocasiones y confianza para asegurar un gol al menos. En defensa estaban los de siempre, los que han otorgado, como mucho, que entre el balón en su portería en una sóla ocasión por encuentro.
Uno de los más jóvenes del grupo, el catalán Gerard Deulofeu demostró, una vez más, que la calidad y el tamaño pueden ser inversamenente proporcional. De sus botas nació el primer gol del partido y único de España. Más que anotarlo como suyo se lo daría a la defensa inglesa. A los diez minutos emptaban Inglaterra por alto, algo que doy fe que dominan a la perfección los centrales Ramalho e Israel Puerto. Se llegó al descanso con empate a goles y para el segundo tiempo quedaba rematar la fanea. Los ingleses consiguieron la remontada al poquito de empezar los segundos cuarenta minutos en una jugada personal que finalizó donde no llegó Adrián Ortolá. España no consiguió alojar el cuero dentro de la portería rival en el resto del encuentro aunque si hubiese justicia el choque se alargaría algo más que los ochenta minutos.






