
Hoy se jugó el último partido de clasificación de los Sub19. Si nos dijeran que este encuentro sirve para poco más que un entrenamiento, lo que nos viene a la cabeza sería que estaríamos clasificados, sería lo esperado. La realidad nos dice todo lo contrario, el choque de hoy ante los búlgaros no ha servido de nada. Hemos ganado cuatro goles a cero como haber perdido o empatado que nada hubiera cambiado. Lo mejor es olvidar el partido de hoy, pero sobre todo los dos anteriores. Lo de los goles es lo de menos, hacerle cuatro a un equipo que no se jugaba no tiene mérito. No se puede hacer conclusiones. Lo mejor es que hemos demostrado que tenemos gol y que esto nos ha servido para clasificarnos para el Mundial Sub20 del año que viene. Punto.
España quería ganar y lo ha conseguido, ha buscado el gol y lo ha encontrado, justo lo que habíamos intentando en los anteriores partidos. Para ser campeón hace falta suerte, esto es un juego y el azar tiene bastante que ver. Tenemos una selección magnífica, la ganadora si no pasase nada raro, y me refiero a cosas raras con fallos inexplicables, metidas de pata jamás vistas o excesiva pasividad del conjunto en general. Muchos de estos jugadores están en Primera, quien no lo hace en Segunda y los que no están ni en una categoría ni en otra pronto lo estarán. Es una de las mejores selecciones, no cabe duda, pero no han hecho nada en su etapa como jugadores de España Sub19





