Las joyitas de Luis Milla saltaron al verde del Viborg Estadium con la lección aprendida. El empate in extremis de Inglaterra sembró algunas dudas sobre el apisonador tiqui-taca de la selección. Inútil y conformista contra los pros, cuando no buscaron más del 1-0. Efectivo y vertical contra los checos, a los que podrían haber endosado alguno más. El deportivista Adrián López ha firmado un doblete, vital para las aspiraciones olímpicas, que quita el mal sabor de boca. España ha tenido lo que le faltó ante los ingleses. Más ambición. Buena parte de culpa de esta actitud, más ofensiva, más descarada, la tiene Iker Muniain. Milla ha dado la titularidad a la perla del Athletic en detrimento del azulgrana Jeffren. Muniain ha dado aportado un plus de profundidad para batir un rival muy asentado en los primeros minutos.









