Empate sin goles en el Calderón. No pudo el Atlético superar a su oponente luso, el Sporting lisboeta, pese a que jugó una hora de encuentro con un hombre más. Lo que Reyes recibe en patadas sólo a veces se traduce en tarjetas, y ayer jueves fue uno de esos días. Quizás porque era Europa. A los 30 minutos ya andaba Grimi expulsado por dar dos patadones a las piernas del utrerano. Más clara, difícil. Pero no era la tarde-noche del conjunto de Madrid, que con su rival encerrado gran parte del encuentro no pudo asestar esas contras que le hacen verdaderamente peligroso; no tuvo ocasión.
No es malo el empate por ser sin goles, pero bien le hubiese venido ganar en su terreno; sobre todo, teniendo en cuenta la situación, con el Sporting usando el ‘patadón’ como única táctica. Le faltaron recursos al Atleti para encontrar el gol; fuerza y, tal vez, físico. Normal, jugar día sí día también, y hacerlo como lo hace dos veces por semana, agota al más pintado. Juegan los mismos hombres, claro está, los que tiene. Aún así, guarda opciones de pasar la eliminatoria, si en Portugal plantea un partido serio como lo hizo aquí y no permite que los blanquiverdes le arruguen el escudo.



