Reinhard Fabisch, seleccionador alemán de Benin declaró el pasado miércoles a la BBC que había recibido una llamada telefónica de un africano que afirmaba representar a una compañía de apuestas de Singapur. El intermediario quería saber si existía alguna posibilidad de que Fabish influyese en los jugadores de Benin, ya sin opciones de pasar a cuartos, para perder un partido encajando un determinado número de goles.
A esta grave acusación se unía ayer el testimonio de John Muinjo, presidente de la Federación de Namibia, donde afirmaba que sus jugadores habían sido objeto de un intento de soborno. Según Muinjo un desconocido ofreció a cada uno de sus jugadores una cantidad aproximada de 30.000 dólares por perder el próximo partido que deben disputar ante Guinea (Namibia se encuentra ya sin ninguna opción de pasar a cuartos).



