El Celta de Vigo es el nuevo líder de la Segunda División: aprovechó el tropiezo del Rayo Vallecano con un triunfo in extremis en Balaídos. El Betis cosechó su quinta derrota consecutiva en una jornada que lo deja todo igual por abajo, pues siete de los ocho últimos clasificados no pudieron pasar del empate. De esta forma, con tanta igualdad en la categoría y amplias posibilidades de promoción, una victoria implica un gran paso hacia adelante así como dos o tres seguidas, prácticamente, cambiar de objetivos.
A punto estuvo el Celta de dejar pasar la oportunidad de liderar el Campeonato de Segunda, pues no pudo marcar hasta el último suspiro. Michu en el minuto 89 hizo el único gol del partido ante el Tenerife, el único equipo de la zona baja que cayó derrotado. La ocasión se le brindó a los vigueses debido a que el Rayo Vallecano no fue capaz de superar al Gimnàstic de Tarragona; de hecho, hasta el 89 —otra vez minuto clave— iba perdiendo, pero un gol de Piti salvó un punto suficiente para distanciarse a cuatro del Betis. Celestes y franjirrojos ocupan, por tanto, los dos puestos de ascenso directo a la Primera División.






