Hemos entrado en la cuenta atrás para que de comienzo en Ghana la gran fiesta del fútbol africano. La ruptura de las hostilidades correrá a cargo de Ghana y Guinea el próximo domingo a las 18:00 hora española. Todo está preparado para que la anfitriona comience su andadura triunfal hacia el título. Las noticias que llegan del país son de confianza y triunfalismo. Pero el domingo sobre el césped estará un hombre capaz de apagar esta euforia si decide sellar un pacto con las musas. El guineano Pascal Feindouno, un genio intermitente.
Feindouno es posiblemente uno de los jugadores con más talento puro de la competición. Con veintiséis años recién cumplidos, el centrocampista del Saint Etienne ha sentado cátedra en la liga francesa con sus actuaciones deslumbrantes, que alterna con fases indolentes en las que desaparece sobre el campo, como todos los genios. Esta irregularidad es la que ha provocado que el pasado verano, Feindouno no recalase finalmente en un club grande (su pase estaba tasado en tan sólo siete millones de euros).


La próxima Copa de África va a suponer una autentica convulsión en el desarrollo de las mejores ligas del continente europeo. Los mejores equipos de Inglaterra, Italia o la propia España sufrirán las ausencias de algunos de sus mejores jugadores. Pero sin duda ningún campeonato sufre las consecuencias de esta diáspora con la misma virulencia que la L1 francesa. Hasta catorce equipos sufrirán la pérdida de jugadores titulares la próxima semana con motivo de la competición africana.

