
A falta de una semana para que comience la Liga, siempre y cuando haya acuerdo entre la AFE y la LFP, y cuando todos los focos apuntan a los clásicos que se vienen, en Vallecas, y a colación de la crisis que vive actualmente no sólo el país, sino un fútbol español en precaria situación, en unos días puede que el Rayo se quede sin entrenador ni con cuatro de sus pilares. La razón, como no podía ser de otra forma, los problemas económicos, que podrían dejar sin su cargo a José Ramón Sandoval y su cuerpo técnico, al director deportivo, Felipe Miñambres y a cuatro integrantes de la primera plantilla, José María Movilla, David Cobeño, José Manuel Casado o Néstor Susaeta, si no reducen considerablemente su salario.
La situación no deja de ser circense. Según las primeras informaciones, los administradores concursales del Rayo habrían pedido que el cuerpo técnico se rebaje un 70% su nómina, que podría rondar el millón de euros entre todos. Otros, como José Plaza, aseguran que eso es lo que cobra actualmente el técnico rayista, el mismo hombre que la pasada temporada apenas vio un euro y que, pese a ello, logró un ascenso que en lugar de un sueño se está tornando en pesadilla. Los problemas crecen, los fichajes no llegan (¡¿cómo van a llegar?!) y la inestabilidad puede llegar a su cénit en los próximos días, con una despedida en tromba si no se llega a un acuerdo con todas las partes.




