Del golazo de Iniesta al peso de ser campeón de Europa
Todo lo bueno que se había avanzado de Bélgica, se ha visto corroborado en el partido de esta noche. Lo que en Internet era un secreto a voces sobre Fellaini, Kompany, Vertonghen, Défour y Witsel, parece que hoy para el público español ha tomado forma. Esta jóven selección belga, que ya dio un aviso de su calidad en los JJOO de Beijing 2008, ha sido un hueso duro de roer. Y lo mismo en otros tiempos, España hubiera salido derrotada. Sin embargo, ahora somos los campeones de Europa, y eso pesa en la mentalidad de la selección, que sabe el papel que representa y la bandera que porta, como en la del rival, que nos trata con respeto y a quien ganarnos supone una motivación extra.
El partido de hoy será recordado por el golazo de Iniesta, con una obra de arte que ha asombrado hasta sus propios compañeros, de ahí la celebración. Pero también conviene recordar el encuentro por los goles salvados por Puyol, en los peores momentos de la selección, por el fin de la imbatibilidad de Casillas, y por el empeño del equipo, que pese al juego que se realice, siempremira la portería contraria, sabe que los partidos duran 90 minutos, y como Italia, ya no permite ni un momento de respiro. De ahí el gol postrero de Villa, que nos pone con pie y medio en Suráfrica asegurando lo de casa.
Hace apenas un año, el interés por ver un partido de clasificación de España para la fase final de un campeonato de selecciones era inexistente. La desgana terminaba por desengancharnos del partido, y el tedio se convertía en una cabezada. Hoy, la selección española despierta expectación, no aburre, pese a que no merezca ganar el partido, como así ha ocurrido ante un fuerte rival que dará que hablar en poco tiempo, pero apetece ver sus partidos. Siempre da algo, exhibe mucha confianza, y los jugadores no escatiman esfuerzos, nadie quiere perder un sitio que cotiza caro. Es el peso de ser el campeón de Europa. La cosa sigue teniendo muy buena pinta. Y bien que lo agradecemos.
En NdF | España también sabe ganar sufriendo
Vídeo partido | 101 Great Goals
Situado en una liga menor como la belga, el Standar de Lieja se convirtió en una de las piezas más codiciadas del mercado futbolístico europeo. El fútbol pleno de frescura, desborde y descaro que realizaron los chicos del mítico portero Michel Preud’Homme les valió para alzarse con el campeonato belga la pasada temporada, dejando además un sello, el que les hizo grandes a principios de los ochenta liderados por el hoy entrenador del Marsella Eric Gerets. Ante este esperanzador panorama, los Witsel, Defour, Alandson o Fellaini se convirtieron en claros candidatos a abandonar el Maurice Dufrasne. 

