La segunda jornada de la ida de los octavos de final de la Champions League volvió a dejar todo para los partidos de vuelta salvo el encuentro del Barcelona, que manejó a su antojo al Celtic pero que a punto estuvo de pagar su escasa efectividad. El Sevilla, como el Real Madrid, deberá ganar al menos 1-0 en el Sánchez Pizjuán para superar su eliminatoria ante el Fenerbahce. Los turcos se aprovecharon a su antojo de los balones parados y fruto de la indecisión sevillista llegaron sus goles. A pesar de lograr la igualada, a poco del final Senturk ponía el triunfo del lado local que obligará a que Nervión sea una olla a presión para estar en cuartos.
En los otros duelos sin presencia española, el Arsenal hizo gala de su nombre en cuanto a ataques se refiere y machacó al Milan en ocasiones, pero sin traducirlas en goles. Los italianos vuelven a casa con el resultado que querían, pero con la imagen de equipo miedoso. En Francia, Lyon y Manchester firmaron tablas en un choque en el que Benzema marcó un golazo rodeado de rivales y en el que Tévez, inaudito, hizo acto de presencia para aguar la fiesta a los locales a falta de tres minutos e igualar la contienda. En dos semanas, resolución de la historia.
Celtic 2-3 Barcelona

La verdad es que los equipos españoles no pueden quejarse de la suerte que les ha deparado esta mañana el 

