Cada vez que oigo que Cesc Fàbregas está cada vez más cerca del FC Barcelona, que su deseo es regresar a la que fue su casa y quitarse esa espinita clavada que en los últimos años ha convivido con él, me acuerdo de otro futbolista que en su día también abandonó de joven la disciplina barcelonista, vio como afloraba la famosa espinita y, una vez concretado su sonado (y costoso) regreso, no cumplió con las expectativas. Hablo de Gerard López Segú, el protagonista de un nuevo capítulo de nuestros Fichajes sonados.
Gerard empezó a destacar desde bien joven. Compartió el vestuario de los cadetes y los juveniles con Xavi, y ya con 18 años, pese a iba a comenzar con el Juvenil A, lo hizo con el Barcelona B. Era muy joven, pero empezaba a brillar en el filial culé. Llegó a La Masía tras destacar en el CF Granollers, club de la ciudad donde nació, cuando sólo era uno de tantos y tantos chavales que engrosan la categoría de infantil de cualquier cantera futbolística. Sin embargo, sus cifras en el ‘B’ llamaron la atención de varios clubes y, viendo que realmente lo tenía complicado para dar el salto al primer equipo, el ‘nuevo Guardiola’, como algunos le llamaban en el Mini, hizo las maletas rumbo a Valencia. Era el verano de 1997.
En Mestalla tuvieron la acertada decisión de ceder al joven Gerard al Alavés para que se curtiera. El catalán cumplió con su cometido a la perfección y no tardaría en regresar a la entidad ché, donde le esperaban los mejores años de su meteórica carrera. Él todavía no lo sabía, pero posiblemente la mejor versión del de Granollers se vio en Valencia, con Héctor Cúper al mando y un sinfín de éxitos que le catapultaron a ser uno de los mejores centrocampistas de Europa. Su juventud, unido a que encontraba el camino del gol con facilidad, hizo de aquel Valencia una versión inolvidable. Y ello, con el joven Gerard, de apenas 21 años, llevando unos galones que le permitieron estar en la Eurocopa 2.000. Las ofertas no tardaron en llegar, siendo el Milan y el Barcelona quienes más interesados estaban en sus servicios.


Hoy, nuestro tercer capítulo de Fichajes sonados se traslada casi una década atrás para hablar de Gaizka Mendieta y su traspaso a la Lazio, uno de esos culebrones del verano que mantuvo en vilo a la afición ché, a la del conjunto italiano… y a la del Real Madrid.
A petición de mi compañero
Curiosamente el día que se cumplen 10 años de uno de los fichajes más sonados de la historia, estrenamos esta sección en NdF que nos acompañará durante la época estiva. Estamos abiertos a sugerencias, así que si queréis que hablemos de alguno en particular, tenéis abierto el hilo de los comentarios para hacérnoslo saber.

