La excusa perfecta para mirar adelante

Con la Copa del Rey bajo el brazo, son varias las preguntas que se hacen los valencianistas respecto a qué va a suceder a partir de ahora. Eran muchas las almas que apoyaban el romanticismo del Getafe en la final de anoche, pero fue el Valencia el que dio su bofetada autoritaria para dejar bien claro que no es un equipo pusilánime, y que cuando llega una cita de suma importancia, es capaz de afrontarla sin miedo y con entrega.
El futuro más cercano está en la Liga, donde el cuadro ché ocupa una peligrosa decimoquinta posición sólo cinco puntos por encima de los puestos de descenso. Es por ello que la entidad ha decidido posponer las celebraciones de la séptima Copa hasta el final del campeonato doméstico. AsÃ, por un lado, los jugadores no se descentran de la principal meta y por otro, y tras un durÃsimo año en el que sólo ha faltado cuestionar el por qué de la existencia del club, la afición podrá disfrutar por partida doble: el seguir en Primera (¿alguien lo duda?) y el buen trago copero. Será además la excusa perfecta para reconciliarse con una hinchada mosqueada hasta hace unas horas.











