A los sevillistas, a la blogosfera futbolera y a los expertos en fútbol internacional no supuso una sorpresa que Arshavin hiciera lo que hizo en la final. Para el resto de España quizás fue una sorpresa, y ahora podemos agradecer que esté suspendido en el partido contra España de la Eurocopa. Se decía que se escondía en los partidos importantes, y esa parecía ser la sensación de ayer en la final de la UEFA, hasta que dio el golpe de mano y se inventó la genialidad del primer gol: el pase está dado en el momento adecuado, justo cuando llegaba Denisov, con la pausa debida, y del estilo de un ally-hoop de baloncesto. Tremendo.
A los cracks se les espera en la final, no sabes cuando, pero en algún momento van a liarla. La gran diferencia entre el Zenit y el Rangers, la produjo Arshavin, que juega en el Zenit y no en el Rangers, que no tiene un jugador capaz de hacer algo diferente, de crear los matices para ganar finales europeas cuando el trabajo no basta.





