
La cantera del Real Madrid es muy especial, pero ha dejado de serlo, solo un poquito, en las últimas temporadas. Sus dos filiales están contratando más jugadores de los que la lógica dicta pero el caso más clamoroso es el del Real Madrid Castilla, que no ficha a dos o tres jugadores con experiencia en Segunda B o en Segunda y apuntala el equipo con buenos jugadores formados en la cantera. No. Aquí se hace al revés: se ficha a medio equipo y se apuntala con dos o tres de casa.
Una contratación acertadísima fue la de Fran Rico la temporada pasada para llenar el vacío de Dani Parejo en el centro del campo castillista. Suyo fue el primer gol de la etapa de Lopetegui en el Real Madrid Castilla, hasta que en el tercer encuentro, frente al Alfaro, cayó lesionado de gravedad: fractura en el cruzado anterior y el menisco externo de su rodilla derecha. Desde ése catorce de septiembre de dos mil ocho hasta su re-debut, que se produjo el pasado fin de semana, ha pasado algo más de un año. Un año lesionado, recupérandose, luchando por salir de una maldita lesión que en un principio se hablaba de seis meses como tiempo para su recuperación y se ha ido dilatando hasta llegar al doble de tiempo.







