
Con la victoria de ayer por dos goles a uno sobre el Nancy el Olympique de Lyon reedita el día de la marmota. Tras apenas siete jornadas suma 19 puntos y ya aventaja en seis a su inmediato perseguidor el Olympique de Marsella. Las muestras de cansancio y hastío observadas la temporada pasada, la marcha de Ben Arfa y las dudas que suscitaban la incorporación de un puñado de jóvenes promesas hacían presumir un campeonato más abierto.
Nada más lejos de la realidad, con un Benzema en estado sublime, erigido en el líder del equipo con seis goles en siete jornadas, la respuesta satisfactoria de jóvenes como Ederson y la segunda juventud de Juninho Pernambucano, no hay más historia. Pero por encima de todos la sensación del equipo en este inicio de temporada está siendo Jean Makoun. Este mediocentro camerunés de apenas veinticinco años procedente del Lille fue fichado este verano con una misión, dotar al Olympique de la fuerza y el despliegue en el centro del campo que habían aportado años pasados otros ilustres africanos como Essien o Diarra.


Recuerdo la primera vez que vi jugar a Freddy Adu. Fue en la Copa Mundial de Fútbol Sub-17 de 2003 disputada en Finlandia. La Nike se había encargado días antes de este intrascendente campeonato de poner en marcha su impresionante maquinaria propagandística alrededor de un niño de tan sólo catorce años. En el campo sin embargo las maneras del jugador correspondían con creces a tanta expectación demostrada. Su figura achaparrada de apenas 1,70 se convertía en un derroche de potencia y velocidad al ponerse el movimiento. Y como suele suceder en estos casos, todos nos pusimos a soñar.


Sorprendente el anuncio ayer de que Ben Arfa, una de las más prometedoras figuras de la L1 cambiará el Olympique de Lyon por el Marsella. El jugador de ascendencia tunecina se ha ido curtiendo en el heptacampeón francés desde los dieciseis años. En Lyon han cultivado con mimo una perla que por fín comenzó a dar sus frutos y adquirir responsabilidades la temporada pasada. Junto a los galones le llegó el premio de la internacionalidad absoluta, pese a que finalmente no fue convocado para la Eurocopa por Domenech.


