No llegaba en muy buen momento el partido para el Real Madrid, después de que su presidente evidenciase que no tiene educación para estar en el cargo y de la bronca pertinente de sus jugadores. Además, estaba caliente el tema de la peineta de Capello y del fichaje de Beckham.
Pero cualquiera lo diría. El Real Madrid salió a por el partido como tenía que hacerlo, teniendo el balón y ahogando al rival. Los argentinos Gago e Higuaín empiezan a demostrar de verdad que son promesas de futuro. Así llegó el primero de Robinho, con la gente todavía sentándose en las gradas. Un tanto que daba tranquilidad, en principio.
Después del primer mazazo, el equipo blanco controló el partido pero como sabe y no como quiere Capello. Aguantó al Betis con el balón en los pies y no detrás de él, gracias a la ininterrumpida participación de Gago. Los de Luis Fernández no oponían resistencia, seguían agazapados atrás y Dani se sentía muy sólo arriba. Pero cazó un gol llegando al descanso. El Madrid llevó el peso de todo el primer tiempo pero se encontraba en el vestuario fuera de la copa.

Llega la aparente calma. Al menos lo es si uno ve la clasificación y toma de referencia el partido de anoche ante el Zaragoza. Un Madrid distinto, más joven, con Gago e Higuaín de titulares. Y ambos argentintos protagonistas. El primero, por ser el guía del conjunto blanco en el centro del campo. El segundo, por dar la asistencia del único gol del partido a Ruud van Nistelrooy y aportar frescura en ataque. También Capello apostó por el canterano Torres para el lateral derecho. Y en la segunda mitad De la Red dispuso de 25 minutos. El entrenador italiano parece, pues, dispuesto a cambiar al equipo, aunque sea en mitad de temporada y con chavales del Castilla.
No es cuestión de ver 

