
Si a la mayoría de los que nos gusta el fútbol siempre defendemos la historia de la FA Cup y su drástico sistema de competición, ahora no tiene sentido devaluarla y quejarnos porque no están los grandes de la Premier League en las últimas rondas o en la final.
El Portsmouth, único representante de la primera división logró su pase ayer para la final tras derrotar 1-0 al West Bromwich Albion. El gol, del incombustible Kanu, un histórico del fútbol de las Islas y que además también había jugado en el Albion, les da la opción de reeditar el título conseguido…en 1939.
Esta tarde, el Cardiff City, uno de los tres clubes galeses que juegan las competiciones inglesas, se ha clasificado con un gol de Joe Ledley (en la foto), y ha logrado eliminar al seguramente gran protagonista de la presente edición, el Barnsley, que había dejado en el camino a Liverpool y Chelsea. Con los históricos Trevor Sinclair, Stephen McPhail y Jimmy Hasselbaink, podrá hacerle frente al Pompey de Harry Redknapp.
En esta edición la FA Cup ha mostrado su cara más brutal, y por ello más espectacular. Man United, Chelsea, Arsenal, Liverpool, Tottenham, todos ellos eliminados, y en muchas ocasiones incluso en sus propios estadios. El interés en Inglaterra no ha decrecido. Históricamente las semifinales se jugaban en campo neutral y la final en Wembley. Este año, los tres partidos decisivos se han llevado a la nueva catedral del fútbol inglés, que se ha llenado en su totalidad y ha convertido a las semifinales de este curso en las primeras en asistencia de espectadores de la historia. La solución, el próximo mes.





