
Decir estas cosas están muy de moda: que si lleva diez partidos sin marcar, que si suma dos meses sin ver puerta, que como no la ve se tira en el área a la más mínima para provocar un penalti… La cuestión es que como a todo delantero, si no marca, es que está pasando un mal momento. Y como todo delantero, Villa atraviesa una mala racha de cara a puerta. Si sus goles fueran vitales para el Barcelona se podrían encender las luces de alarma, pero en un equipo donde el máximo goleador es Messi y donde hay otros tipos como Pedro, Iniesta y otros tantos que con sus goles hacen que los del ‘Guaje’ no sean tan imprescindibles, la ausencia de puntería del asturiano no es como clamar al cielo. De hecho, aunque no marcó el sábado, el partido ante el Real Madrid de mañana le viene como anillo al dedo. Nadie mejor que él para disputar una final de Copa.
David Villa jugará mañana su tercera final del torneo del K.O. En las dos anteriores acabó levantando la Copa, y, además, lo hizo con dos conjuntos distintos. Primero con el Zaragoza y después con el Valencia. Y si con el equipo ché superó al Getafe, cuando vestía la elástica maña hizo lo propio logrando un inolvidable triunfo ante el… Real Madrid. Además, el ‘Guaje’, experto ya en estas lides, marcó desde los once metros uno de los goles que dieron la victoria al por entonces equipo dirigido por Víctor Muñoz. Aquel 17 de marzo de 2004 quedará grabado en la retina del aficionado blanquillo, que vio como superaba a un elenco de galácticos entre los que estaban Beckham, Roberto Carlos, Figo, Zidane…




