
Como si quisiera sintetizar en 90 minutos la síntesis de su concepción futbolística, Rafa Benítez se llevó con su Liverpool una victoria espectacular en Old Trafford, por un abultado 1-4. Los red recordaron al mejor Valencia de comienzos de década, hicieron gala al milímetro de la táctica del triunfal técnico español: una defensa férrea y un golpeo contundente y severo a la contra, aprovechando los espacios que deja su rival, lanzado completamente a por el partido. Eso ocurrió ante un United que acabó desesperado y goleado, que lo intentó por todos los medios sin éxito alguno ante la bien plantada muralla visitante, con un excepcional Mascherano en la divisoria.
Hay Premier, sin duda, pues los de Benítez se han colocado a cuatro puntos de los de Fergusson, aunque es obvio que el conjunto de Anfield debe mejorar en regularidad porque si bien ante los grandes rivales se crece y cuaja actuaciones memorables, contra equipos de nivel inferior baja muchos enteros. En lo que al choque de este sábado respecta, Ronaldo adelantó desde los once metros a los locales. El United continuó con su acoso pero el Liverpool no desesperó, aguardó su oportunidad con las líneas bien juntas y antes de que se cumpliera media hora para el final, Torres le robó la cartera a Vidic y definió cruzado con solvencia para ajusticiar a Van der Sar. El guión del choque no varió. El Manchester se volcaba constantemente y el Liverpool resistía sin más, hasta que en las postrimerías del primer acto, una buena contra acaba con un excelente pase al hueco de Torres hacia Gerrard, que cae derribado. Penalti y gol del capitán de los reds.