Costa de Marfil (3-0) Mali
Se dudaba como encararían ambas selecciones el partido. El empate clasificaba a los dos, e incluso, le permitía a Costa de Marfil jugar con la posibilidad de eliminar a un rival directo como Nigeria en los cruces posteriores. Pero ese era el terreno de la hipótesis. Costa de Marfil no se anduvo por las ramas y encaró el partido con el único objetivo de ganarlo.
Lo de menos es que Drogba marcase a los cinco minutos de partido, que eso trastocase todo el plan de Mali, selección pensada para partidos con marcadores ajustados, o que el peso de la ausencia de Diarrá fuese tan grande. La cuestión es que están eliminados porque sólo fueron capaces de marcarle un gol a Benin, que a la postre se ha visto como determinante. Con el gol en contra desde el arranque, Mali aún podía soñar con que Nigeria no ganase a Benin, o que la suerte de una victoria nigeriana por la mínima, le acompañase en un posible sorteo. Pero nada de eso se dio. Mali empujó, porque no le quedaba más remedio que atacar, pero Zorro y Sanogo terminaron de sentenciar un partido en el que Costa de Marfil demostró tener mucho mayor arsenal que sus rivales. La evidencia demostró que 4 o 5 buenos jugadores dan para conseguir la clasificación, pero no para ganar o eliminar a rivales de mayor calado. Esa ha sido la verdadera realidad de Mali.

Reinhard Fabisch, seleccionador alemán de Benin declaró el pasado miércoles a la BBC que había recibido una llamada telefónica de un africano que afirmaba representar a una compañía de apuestas de Singapur. El intermediario quería saber si existía alguna posibilidad de que Fabish influyese en los jugadores de Benin, ya sin opciones de pasar a cuartos, para perder un partido encajando un determinado número de goles.

