
Los octavos de final de la Champions League llegaron a su fin y sólo un representante español, el Barcelona, estará este viernes en el sorteo de cuartos. Real Madrid y Sevilla se quedaron en el camino y es ahora el actual campeón el gran favorito. Otros ilustres, como Chelsea o Milan tampoco estarán en un bombo donde el mayor peligro es la escuadra que dirige Pep Guardiola, el principal rival a batir. Los barcelonistas, no obstante, prefieren dejar para más adelante a rivales como el Manchester United o el Inter de Milán, al que ya se midieron en la primera fase pero que en eliminatorias a doble partido multiplica su peligrosidad.
Hay variedad de contrincantes a los que se puede medir el Barça: de lo más complicado a lo más apetecible. A priori, y cuando se llega a unos cuartos de final, ningún rival debería gustar más que otro, pero las sorprendentes clasificaciones de conjuntos como el Girondins de Burdeos o el CSKA de Moscú hace que las diferencias con otros conjuntos como el mencionado United, el peligroso Bayern de Múnich o el Arsenal sean quizá algo mayores. Así, en cabeza se ponen los franceses y los rusos, aunque si lo que se quiere es un plato fuerte, uno de esos clásicos europeos, nada mejor que disputarse un pase a la semifinal en el Teatro de los Sueños.






Este domingo el Stade Gerland de Lyon acogerá el enfrentamiento entre primer y segundo clasificados de la liga francesa. Olympique de Lyon y Girondins de Bourdeaux, separados tan sólo por tres puntos, se juegan no sólo el liderato de la competición, sino la posibilidad de dar un giro de timón en la monocorde historia reciente del fútbol francés.
Aunque en España estamos en plena pretemporada, en países como Francia o Inglaterra el comienzo de la temporada está a la vuelta de la esquina. Así, si la apasionante Premier League comienza dentro de una semana, esta tarde arranca una nueva edición de la Ligue 1.

