Hasta cinco encuentros, a la espera de lo que suceda en el Santiago Bernabéu entre Real Madrid y Sevilla, han tenido, en la jornada número catorce, goles que han significado remontadas espectaculares. Dos de ellas han dado la vuelta a tres goles en contra.
Sporting 2-5 Atlético. El equipo de Manolo Preciado se ha olvidado de los malos resultados del comienzo de temporada en el que tuvo que enfrentarse a la terna de rivales que pueden dejarte medio noqueado o pueden refrescar tus ilusiones y desde que encadenó una serie de victorias ante conjuntos de ‘su’ Liga ha jugado con estilo propio. Uno de los lemas de su técnico podría ser el de “si hay que morir, que sea matando”. Y así, la derrota ante el Atleti es menos dolorosa por seguir fiel a un juego y a una desvergüenza vital si se quiere ganar un partido. Los de Javier Aguirre remontaron el primer gol de Bilic con el enésimo show de Agüero y compañía.
Villarreal 3-3 Getafe. Quienes vimos el partido nos quedamos patidifusos al ver el recital de raigambre del Getafe en el primer tiempo, donde le metió tres chicharros al Villarreal y éste parecía acongojarse. Pero la charla que imagino que Manuel Pellegrini dio a los suyos en el vestuario espoleó a un cuadro, el amarillo, que en los segundos cuarenta y cinco minutos deshizo sus brazos cruzados y mostró su mejor versión: la de comerse el partido. El conjunto de Castellón, que podría haberse acercado al Barcelona en la clasificación si hubiese ganado, se tuvo que conformar con un punto milagroso que cerca, muy cerca estuvo, de que fueran tres. Al final, justo reparto de puntos: medio partido fue azulón y el otro medio amarillo.



