
El Racing monta un circo y le crecen los enanos. Los santanderinos no atraviesan ni mucho menos por el mejor momento de la temporada. El coqueteo con el descenso está ahí y a los malos resultados (sólo han ganado uno de los últimos diez partidos ligueros) hay que sumar el último contratiempo para Miguel Ángel Portugal y los suyos: la rotura de menisco del central Henrique y sus consecuencias. El brasileño se perderá todo lo que resta de temporada, una pésima noticia no sólo para el cuadro cántabro, sino para un futbolista que este curso estaba haciendo los deberes y pretendía convencer al club que dispone de sus derechos.
Henrique se lesionó en la sesión preparatoria del jueves. Una de esas absurdas lesiones con más absurdo pronóstico. Las pruebas médicas confirmaron una rotura en asa de cubo en el menisco interno de su rodilla izquierda, por lo que el zaguero de 23 años pudo haber jugado ante el Athletic de Bilbao su último partido con la camiseta del Racing de Santander. Y es que Henrique está cedido por el FC Barcelona hasta el 30 de junio. En esa fecha debería regresar a la institución barcelonista, con la que ya disputó la pasada pretemporada pero en la que no convenció a Pep Guardiola, que se decantó por prestarlo para que su adaptación a la Liga fuese más liviana.

Esta noche, a las diez, se cierra el telón de la primera jornada liguera con el encuentro que el Barcelona disputa en casa ante el Sporting, aplazado por la disputa de la Supercopa de Europa el pasado viernes y que terminó en victoria blaugrana. En el Estadi no estará la gran estrella local, Messi, que con permiso de Guardiola viajó para jugar con Argentina y perderse, de este modo, el estreno del actual campeón. Tampoco estará Dmitro Chygrynskiy, flamante fichaje que será presentado esta tarde, ni dos jugadores que, al contrario que ucraniano, abandonan la Ciudad Condal: Eidur Gudjohnsen y Henrique.


