
Cuando Sergio Ramos firmó por el Real Madrid ya había abandonado el lateral derecho del Sevilla para jugar de central con el cinco a la espalda. Sin tener todavía veinte años el primer fichaje español de Florentino Pérez fue presentando en el Santiago Bernabéu con el cuatro a la espalda y el gran peso de ser el sucesor de Fernando Hierro. El proyecto de gran central se fue viniendo a menos hasta ocupar el lateral diestro de la casa blanca, sin duda se pudo apreciar en él una notable metamorfósis.
La contratación de Pepe sirvió, en gran medida, para llenar el vacío de Hierro en el eje de la zaga. En la actual temporada los blancos contrataron a Raúl Albiol, que al contrario que Sergio Ramos, se agiganta con la camiseta del Real Madrid. Con la lesión de Pepe entraban en juego distintas variantes pero lo indudable es que los que estaban de actores secundarios pasaron a tener un peso más importante en la defensa.

No entiendo la decisión de la RFEF en querer alargar una situación que era un secreto a voces, que Del Bosque sería el nuevo seleccionador español. Algo acordado verbalmente desde que Fernando Hierro entró a formar parte del organigrama de la Federación. Pensando en Vicente, nada que objetar. Es el mejor sustituto, alguien que puede presumir de haber ganado la Champions y saber manejar un vestuario con tantos egos como el Real Madrid de los galácticos. No le temblará el pulso a la hora de tomar decisiones, aunque sean polémicas, y como Luis, se erigirá como uno de los líderes de la selección. Por lo pronto, tiene trabajo hasta el 20 de agosto, fecha de su primera convocatoria, donde nadie dude que mantendrá el bloque del equipo campeón. E incluso, se trae al equipo con el triunfó: Toni Grande será el ayudante de campo, Javier Miñano, el encargado de la preparación física, y Paco Jiménez el ojeador.
Diversos medios se han hecho eco de la posibilidad de que

