
Que la vida da muchas vueltas es una máxima que muchas veces en el fútbol, por su vistosidad de cara al mundo y porque las idas y venidas, los éxitos y los fracasos, y los quehaceres de los futbolistas están expuestos al máximo, se puede corroborar con una sencilla mirada al pasado y otra al presente. La vida de los jugadores rueda como el balón que golpean: a veces puede ser un auténtico golazo y otras, muchas, un disparo al limbo. En ese tramo imperfecto que va del día a la noche se encuentra Alexandr Hleb (01/05/1981).
Lejos han quedado esos regates, esa visión, esas asistencias que no eran más que el preámbulo del gol; aquellas compilaciones (como la que ilustran el final del post) que se quedaban pequeñas ante el sinfín de jugadas creativas de Hleb. Con sólo 30 años no es ni un reflejo de lo que fue, y a pesar de haberse intentado levantar de una repentina caída, su carrera sigue cuesta abajo y sin frenos. La última noticia en la que se ha visto involucrada, su regreso en enero a Can Barça. Y no porque Pep Guardiola haya reclamado precisamente su vuelta…








