<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0">

  <channel>
	<title>Notas de Fútbol</title>
	<link>http://www.notasdefutbol.com</link>
	<description>Weblog colectivo dedicado al mundo del fútbol y todo lo que le rodea.</description>
	<pubDate>Sun, 27 Jan 2008 16:01:20 GMT</pubDate>
	<generator>http://www.notasdefutbol.com</generator>

	
    <item>
      <title><![CDATA[A ritmo de Tango: Paciencia frente a precipitación]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2008/01/27-a-ritmo-de-tango-paciencia-frente-a-precipitacion</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2008/01/27-a-ritmo-de-tango-paciencia-frente-a-precipitacion</guid>
      <pubDate>Sun, 27 Jan 2008 15:55:49 GMT</pubDate>
      <author>Juan Baeza</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image10453 alt=Palermo src="http://img.notasdefutbol.com/2008/01/palermo.jpg" /></p>

	<p>El <strong>Burrito Ortega</strong> había dicho en la previa del <strong>primer Superclásico del año</strong> que<strong> River</strong> iba a pasar por arriba a <strong>Boca</strong>. Hablar en las antesalas de esta clase de partidos siempre es arriesgado. Y aunque Ortega fue el mejor de los suyos se acabó tragando las palabras. Puede que el Burrito haya sido preso de la ilusión que ha transmitido<strong> Simeone </strong>desde que llegó a Núñez. Pero la realidad es que las ideas del Cholo todavía no calan en su nuevo equipo. El balance es una victoria ante Racing, un empate con Indepediente y una derrota frente a Boca. Pero ni siquiera la victoria ante la Academia da crédito, pues se logró en el tramo final del choque después de que incluso los de Mico fueran mejores que los millonarios. </p>

	<p>El verano argentino se va consumiendo y el Clausura está a la vuelta de la esquina. Después de unos años amargos sin levantar nada, en el Monumental la presión por vencer es tremenda. Simeone debía saber en que <a href="http://www.notasdefutbol.com/2007/12/10-a-ritmo-de-tango-simeone-a-la-silla-electrica">banquillo </a>se iba a sentar y tras la derrota de ayer ya hay algunos que comienzan a dudar de su capacidad. Porque River fue como una gaseosa, que empieza con fuerza y poco a poco va perdiendo presión hasta quedarse sin burbujas. Es verdad que a River se le ve una actitud diferente a otros años, al menos ayer el equipo salió a pegar bocados. Pero lo hizo sin ningún orden, comenzó embistiendo duro a Boca, jugando más a lo loco que con criterio, excesivamente acelerado.<a name="more"></a></p>

	<p>En cambio, Boca fue paciente. A Boca, a pesar de que venía de perder 1-2 ante Independiente, si se le vio con intenciones firmes. Esperó su turno de golpeo y en el 19’<strong> Battaglia</strong> no perdonó. Con el marcador a favor el Xeneize todavía se mostró más a gusto, aunque Ortega tuvo el empate en sus botas pero su definición ante<strong> Migliori</strong>, echándola arriba, deja a las claras lo que fue el partido de los millonarios: una continua precipitación en las formas que les acabó pasando factura. </p>

	<p>River no atinaba una y para colmo cometía el error de realizar sucesivas faltas cerca del área. Desde allí<strong><a href="http://www.notasdefutbol.com/2007/12/25-a-ritmo-de-tango-riquelme-por-encima-de-maradona"> Juan Román Riquelme </a></strong>es letal y precisamente al bote de una, <strong>Carrizo</strong> despejó como pudo y <strong>Martín Palermo</strong>, el loco Palermo, se colgó con el brazo derecho del larguero para saltar por encima de todos y clavar con la testa el definitivo 2-0. </p>

	<p>Dos cosas sobre Boca. Primero Riquelme. Con mucho es el mejor del campeonato y a poco que Boca haga las cosas bien debe de ganar el Clausura. Si en España con un juego mucho más rápido que el de Argentina, aportaba un temple inaudito a su equipo, imaginemos en su país. Para colmo a balón parado hasta abusa del rival. Ayer incluso buscó con descaro el gol olímpico. Espectacular. Segundo, Palermo. Martín Palermo. Jugaba en River Abreu, el otro loco, un cuerdo al lado de Martín. Le hemos visto goles de todos los colores, hemos admirado sus remates más inverosímiles, pero lo de ayer es ya reinventar el fútbol. Sólo a él se le puede ocurrir colgarse del travesaño para marcar, cosa por cierto que está prohibida en el reglamento. Pero, claro, por eso decimos que es diferente. </p>

	<p>Y una sobre River. <strong>La apuesta de Simeone de jugar con tres defensas, para colmo lentos, no funciona</strong>. Se está viendo claramente. Simeone tiene ambición, pero debe moderarla a la hora de configurar sus onces. Tres centrocampistas, un enganche y tres delanteros es demasiado. Para colmo, no contar con Falcao no creo que sea lo adecuado… No obstante, estas derrotas le vienen bien al técnico para ir limando aspectos, pues es para eso para lo que sirven las pretemporadas y de hecho si gana a San Lorenzo puede acabar por encima de su máximo rival en el Torneo de Verano. Pero antes de eso, <strong>este domingo tenemos un interesantísimo Independiente-Racing</strong>, el clásico de Avellaneda, choque ideal para que los dos vecinos más vecinos midan sus fuerzas. Un apunta al respecto, un derrota podía aumentar la presión, ya de por sí fuerte, en torno a De Tomasso y<a href="http://www.notasdefutbol.com/2008/01/08-a-ritmo-de-tango-la-cruz-de-blanquiceleste"> Blanquiceleste</a>.</p>



 ]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[A ritmo de Tango: Riquelme por encima de Maradona]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2007/12/25-a-ritmo-de-tango-riquelme-por-encima-de-maradona</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2007/12/25-a-ritmo-de-tango-riquelme-por-encima-de-maradona</guid>
      <pubDate>Tue, 25 Dec 2007 18:45:54 GMT</pubDate>
      <author>Juan Baeza</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image10160 alt=Ischia src="http://img.notasdefutbol.com/2007/12/0133569B.jpg" /></p>

	<p>Si hace unas semanas todos los focos en Argentina se dirigían hacia el banquillo de River, en las últimas fechas le tocó el turno a <strong>Boca</strong>. La continuidad de <strong>Russo </strong>estaba cogida con alfileres después del decepcionante Apertura y la derrota en el Mundial de Clubes  no hizo más que confirmar una salida anunciada. A partir de ahí, se ha desarrollado un autentico<strong> pulso de poder</strong> entre <strong>Juan Román Riquelme y Diego Armando Maradona</strong>, contemplado en un incomodo segundo plano por el presidente <strong>Pedro Pompillo</strong>, que como si de un complejo juego de malabarismo se tratara, ha intentado equilibrar todas las posturas sin suerte.  Obviamente la cuerda de tanto tensarla se tenía que romper por el lado del mas débil que en nuestros días, por mucho que le cueste aceptarlo, es aquel barrilete cósmico que dejó atrás a tanto ingles. </p>

	<p>Una de las primeras decisiones de Pedro Pompillo al coger el timón de Boca, fue incorporar de nuevo a Maradona al órgano de gobierno del club. Para ello se invento un nuevo cargo, asesor honorario, que pocas semanas mas tarde le ha traído más de un dolor de cabeza. Comencemos por el principio. Cuando se abrió la veda para barajar futuros sustitutos de Russo,  hubo una fuerte corriente, respaldada incluso por el propio Pompillo, a favor de <strong><a href="http://www.notasdefutbol.com/2007/04/21-deja-boca-el-ultimo-gran-idolo-guillermo-barros-schelotto">Guillermo Barros Schelotto</a></strong>, el gran ídolo de la hinchada bostera. En cambio, a pesar de que el año pasado en el tiempo que coincidieron parecía que habían mejorado un poco sus relaciones, Juan Román Riquelme sigue sin verlo como amigo y no tardó ni un segundo en negarse de lleno a la vuelta del Mellizo a la Bombonera como entrenador. A Pompillo no le quedó otra que cerrarle la puerta a Guillermo, porque al fin y al cabo Boca en la actualidad es un equipo concebido por y para Riquelme. Y precisamente Riquelme no escondió en ningún momento sus preferencias: <strong>Carlos Bianchi</strong>. <a name="more"></a></p>

	<p>Fichar al Virrey se antojaba complicado. Primero por su ficha, de tres millones de dólares, pero sobre todo por la mala sintonía que tiene con Maradona. Todo se debe a la amistad de Bianchi con <strong>Guillermo Coppola</strong>, antiguo representante del mítico ex futbolista. Entre ambos no acabaron muy bien las cosas y de hecho todavía tienen juicios pendientes porque Diego le pide varios millones de dólares que supuestamente no ha recibido del partido homenaje que se le hizo en 2001. Por ello, a nadie le extrañó que cuando se hablara del que hace unos años fuera entrenador del Atlético de Madrid, Maradona no tardara ni un santiamén en bajarle el pulgar: “No, con Carlos Bianchi no. Él es amigo de Coppola y yo con Coppola tengo un juicio. No quiero nada con él, pero si mañana va Pompilio y lo elige, allá él, yo me voy a mi casa. Total, el palco ya lo tengo y no me lo pueden sacar. Si es lo mejor para Boca, que vaya para adelante. Pero irán Bianchi y Coppola a ver a Boca”.</p>

	<p>A Pompillo se le planteó una difícil encrucijada y hábilmente el flamante sucesor de <strong>Macri </strong>optó por tomar una decisión salomónica cuanto menos. Era evidente que a Guillermo no se le podía fichar y que a Bianchi tampoco por la negativa de Maradona y por las propias reticencias del técnico a tener que convivir  con un hombre con vitola de Dios pero que  sin balón en los pies aporta muy poco, mejor dicho, desestabiliza. Pompillo decidió pues darle luz verde a un tercero, <strong>Carlos Ischia, mano derecha de Bianchi en su época de Vélez y también en su etapa más gloriosa en Boca</strong>. </p>

	<p>La designación era ideal: se firmaba a un entrenador del agrado de Riquelme y que en teoría no debía levantar las quejas de Maradona. Sólo en teoría, porque al polémico asesor no le ha acabado de contentar la idea, dada la obvia cercanía existente entre Ischia y Bianchi. Hace unos días anuncio que dejaba su cargo recientemente adquirido al no ver con buenos ojos el perfil de Ischia. Una de los argumentos que esgrimía el ‘Pelusa’ era su falta de experiencia, asegurando que Russo estaba mucho  mas capacitado si se comparaban sus trayectorias. Y, ciertamente,  ahí no hay que quitarle razón, pues el nuevo técnico bostero no ha logrado grandes cosas, fuera de su periodo  como asistente de Bianchi. De hecho en su último equipo, Central,  fue destituido después de ser incapaz de sacar al Canalla de las catacumbas de la tabla. Pero es lo que hay y a Maradona no le queda otra que aguantarse.</p>

	<p>La sonrisa en toda esta historia la luce Riquelme, elemental. Román no quería a Guillermo, lo desacreditó en Japón nada más saltar su nombre a la palestra. Deseaba a Bianchi, el técnico que mejor lo ha entendido, el entrenador que con más lucidez ha sabido aprovechar la ilimitada clase e inusitado temple de este preciosista del cuero. Pero Bianchi era imposible por muchas cosas. Lo sabía y por ello aceptó el mal menor de Ischia, que en cualquier caso se puede interpretar como triunfo personal sobre Maradona, situación ésta que hay que valorar. Dicho todo esto, si algo queda claro a día de hoy es que <strong>Riquelme en Boca manda incluso más que Pompillo</strong>. Por un lado eso es bueno, porque a la gran estrella siempre hay que tenerla contenta para que rutile. Pero en cambio  debemos preguntarnos también si es bueno que un jugador tenga tanto poder en un club. A mi juicio, cuanto mínimo es arriesgado. Como siempre, los acontecimientos darán y quitaran razones. </p>




 ]]></description>
    </item>
	

  </channel>
</rss>
