
Javier Saviola volverá el próximo fin de semana a la que ha sido su casa durante las últimas temporadas, el Camp Nou, y lo hará con la camiseta del eterno rival. Sin embargo, el poco o nulo protagonismo que está teniendo el ‘pibito’ en el conjunto blanco ha provocado que su regreso a Barcelona esté pasando del todo inadvertido.
En otras ocasiones, el retorno al estadio azulgrana de un jugador que había tomado el puente aéreo, como fue el caso entre otros del propio Schuster, Laudrup o, sin duda, el más significativo, el de Luis Figo, había centrado toda la atención del clásico y se había convertido en uno de los focos de atención del choque entre los dos grandes de la Liga.
Sin embargo, Saviola, que se marchó de Barcelona buscando más minutos y convencido de que Schuster confiaría más en él que Rijkaard, se ha encontrado con que el alemán apenas ha contado con él y de hecho ya se le busca una salida para el próximo mercado invernal. Su fichaje por el Madrid ya no levantó la polvareda que sí habían generado otros trasvases del Camp Nou al Bernabéu, y ahora, en su regreso a Barcelona, el ‘pibito’ parece condenado a encontrarse con la indiferencia.

Es el tercero y el más especial. Javier Pedro Saviola se ha convertido en el último refuerzo ultimado por el Real Madrid y el que, de momento, mejor sabor de boca ha dejado entre sus aficionados (unos 1.500 asistieron a su presentación). Sin duda, verle de blanco después de su etapa barcelonista ha sido muy curioso, y aunque algunos periodistas de la prensa catalana insistan en que el argentino ha traicionado al Barcelona, como él mismo ha dicho en la ruda de prensa de su presentación, “no maté a nadie, sólo vengo a jugar a fútbol”. Y bien cierto. En la Ciudad Condal no le querían y en la capital tendrá la oportunidad de desquitarse.
Es lo que afirma hoy jueves el Marca: 

