Nunca, y digo nunca, hubo en el fútbol español un presidente tan histrión y caricato como Joan Gaspart. Ha habido muchos y grandes competidores del que fuera máximo mandatario azulgrana a comienzos de esta década, sin ir más lejos ahí tenemos a Ramón Calderón… Pero nunca uno como el bueno de Joan, que arruinó, con una gestión alocada colmada de imprudencias, al FC Barcelona, llevándole a sufrir uno de sus peores momentos de la historia, hasta el punto de que en la campaña 02/03 el equipo ni siquiera fue capaz de clasificarse para la Liga de Campeones. A Gaspart, todo caos e improvisación, le tocó lidiar en frente con el revolucionario Florentino Pérez, que introdujo un nuevo modelo de dirección de clubes cada vez más asentado en nuestros días. Obviamente, no hace falta recordar la diferencia que hubo entre ambos equipos en las tres campañas en las que Gaspart fue presidente.
Suena gracioso, realmente gracioso, las palabras del ex presidente azulgrana pronunciadas hace unos días. Es como si quisiera recordarnos a los que ya comenzábamos a olvidarle, que su personalidad caricaturesca y su carácter disparatado todavía sigue vivo en él. Sí, hace gracia escuchar como Gaspart pide a los socios del Madrid que no voten a Florentino por el bien del Barça y como reconoce que el ser divino, Butragueño dixit, le arruinó la vida. Es cómico y jocoso, sin duda. Quizás esperará ahora Joan que los socios merengues le hagan caso, unos socios que, obviamente, anhelan como nadie, sus tres años en la presidencia del FC Barcelona. Pues eso, que hay veces en las que es mejor estar calladito y no hacer el ridículo, en una ocasión más.


