
Quito sigue siendo inexpugnable. En la Casa Blanca de la capital ecuatoriana perecieron Estudiantes, San Lorenzo y América, por lo que era previsible que Fluminense también hincara sus rodillas. Sin embargo nadie podía imaginar lo que ocurrió anoche en el primer asalto de la final de la Libertadores. LDU se merendó al Flu en una primera parte escandalosa que acabó 4-1 a favor de los locales, con un enorme Joffre Guerrón que se despidió de su gente, pues ha fichado por el Getafe, con un auténtico partidazo y gol incluido.
Lo cierto es que en Ecuador se respiraba el favoritismo desde comienzos de semana. En Quito el optimismo era generalizado, porque LDU ha dado sobrados motivos para creer. Sin embargo el Fluminense de Thiago Neves prometía dar batalla y de hecho el entrenador de los cariocas, Renato Guacho, muy bueno en lo que a motivación respecta, intentó enfurecer a sus hombres para que arruinaran el ambiente festivo local. No pudo ser, de hecho ni siquiera el rápido empate de Conca, después de que Bieler marcara el primero nada más arrancar el choque, sólo fue un espejismo. Los de Edgardo Bauza se fueron arriba, mordieron en cada lance del juego, pelearon cada pelota. Y Fluminense se vio desbordado ante tanto derroche. Guerrón, que había regalado el primer tanto, de tremendo zambombazo hizo el 2-1, casi acto seguido Jairo Campos hacía el tercero y Urrutia lograba el cuarto en el descuento, dejando vista para la sentencia una final que consiguió revivir en el segundo periodo Neves con un tanto conseguido con la testa, haciendo gala de gran habilidad.



