El Partizan de Belgrado ha cerrado un año prácticamente inmaculado en el que sólo ha perdido un choque, aunque ha tenido que esperar hasta la última jornada para coronarse campeón, debido a que su eterno rival, el Estrella Roja, ha estado metido en la pelea del título hasta el final. El Partizan vuelve a ganar de nuevo un título liguero, después de dos campañas de sequía. Además este año ha certificado un histórico doblete, pues también ganó la copa.
Slavisa Jokanovic, el que fuera jugador del Oviedo, Tenerife y Deportivo, no ha podido comenzar con mejor pie su andadura en los banquillos. Y no lo tuvo fácil. En septiembre se disponía a comenzar su aventura en los banquillos con el Club Atlético de Pinto. Sin embargo, todo cambió para él cuando tres meses más tarde le propusieron tomar el mando del Partizan, después de que Djukic se fuera del conjunto sepulturero para dirigir a la selección. Con un equipo en el que han destacado jóvenes valores y un extraño fichaje, cuanto menos extraño, ha ganado el campeonato serbio con relativa facilidad. La gran estrella ha sido el jovencísimo montenegrino Stevens Jovetic, que el año que viene jugará en la Florentina tras pagar los italianos diez millones de euros por hacerse con sus servicios. Sus once goles han resultado fundamentales, así como su tremenda presencia en el terreno de juego. Recuerda a Totti y las expectativas que levanta son muchísimas.



