
La noticia no es reciente pero me cuesta digerirla, a ver si ésta entrada me ayuda. Desde fuera se echaba de menos un post sobre Jose Aurelio Gay y su aterrizaje en Primera División. Un hombre de fútbol que no le fue mal como futbolista y que como entrenador le podía haber ido mejor. En las últimas semanas en España han sido tocadas por la varita de la diosa fortuna tres personas, dos de ellas son anónimas: las ganadoras de la Lotería del Gordo y del Niño y la otra es Jose Aurelio Gay. Lo suyo ha sido suerte, ha estado en el sitio oportuno en el momento adecuado y para colmo lo de Víctor Muñoz no se ha hecho por poco.
En el bagaje de clubes, éxitos y fracasos de Jose Aurelio Gay la balanza se inclina por el lado negativo. Como mejor arma en su curriculum está un ascenso a Segunda División con el Pontevedra haciendo un magnífico fútbol, sacando lo mejor de cada futbolista y consiguiendo tal gesta después de casi treinta años. Por eso y más es historia viva del club granate. El presidente lo aguantó demasiado en la categoría de plata y fue cesado cuando el equipo estaba abocado al descenso en una triste última posición. El destino le regaló la posibilidad de entrenar de nuevo en Segunda División, tenía la complicada misión, por no decir imposible, de hacer olvidar a Unai Emery en el Lorca, pero volvió a fracasar.



