Un Barça demasiado cambiante en sus ritmos según va el marcador, a punto ha estado de ser sorprendido por un voluntarioso Betis cuando más difícil parecía la empresa andaluza. Con un primer tiempo fantástico de los locales, los dos tantos de Samuel Eto’o otorgaban a los de Guardiola una ventaja (2-0) que parecía definitiva.
Pero un equipo acostumbrado a marcar el ritmo del partido, puede cometer el pecado de que este ritmo sea inestable. Tras el descanso, el Barça ha mostrado un bajón bestial que ha aprovechado el Betis para empatar el partido gracias a tantos de Monzón y José Mari. Cuando el partido estaba prácticamente roto y el gol podía caer hacia cualquier bando, los azulgrana encontraron en Guðjohnsen un inesperado héroe que ha dado al Barça un premio excesivo, porque el bajón y la apatía de gran parte de la segunda mitad bien se merecía un bofetón.
De la primera mitad poco que reprochar al Barcelona, salvo que no se fuera al descanso con una renta mayor merced a los numerosos acercamientos al área. Como en sus mejores tiempos, los de Guardiola han atacado con todo su cuerpo y apenas han dejado al Betis tocar el balón. La resistencia bética duró quince minutos, el tiempo que tardó Eto’o en romper la igualada con un tremendo derechazo desde dentro del área ante al que nada pudo hacer el meta Casto.

Aparte del Barcelona-Espanyol en el Camp Nou que 

