
El pasado mes de noviembre estrenábamos El Cazatalentos hablando del último gran fichaje de Osasuna, Dady, un ariete que con un coste cercano a los 3’5 millones de euros estaba asombrando a propios y extraños gracias a sus goles y buen hacer en la delantera rojilla, dejando a otros como Portillo o Pandiani, en principio con más calidad y más peso en el equipo, en el banquillo. Hoy, varios meses después, quien ha dejado no sólo en el banco al ex madridista y al uruguayo, sino que también a Dady, es un chaval de 22 años llamado Kike Sola, quien hace nada estaba en la lista de transferibles.
Y es que el Cuco Ziganda no ha dudado en tirar de la cantera para crear un equipo competitivo capaz de luchar por eludir los malditos puestos de descenso. César Azpilicueta, los hermanos Flaño o Nacho Monreal son algunos jóvenes surgidos de Tajonar por los que el técnico está apostando y le están dando la razón sobre el terreno de juego. Enrique Sola Clemente, Kike Sola futbolísticamente, tuvo un debut inolvidable el año pasado, cuando le marcó dos goles al Real Betis en la mayor goleada jamás lograda por el conjunto navarro lejos de su estadio (0-5 en la 37ª jornada).



