
En NdF ya os hemos hablado muchas veces sobre las retransmisiones de fútbol en las televisiones de este país. Mi primera intención era daros mi opinión sobre ‘Los Manolos’ de Cuatro, pero viendo cómo se me alargaba la introducción, he visto que podía comenzar dando un repaso a los otras secciones de deportes de las televisión gratuitas (o lo que es lo mismo: de Canal + no puedo hablar porque no lo tengo).
Hoy por hoy, el nivel medio de las secciones de deportes de las televisiones españolas es paupérrimo. En Telecinco, J. J. Santos sigue demostrando que será un buen periodista de despacho, pero delante de la cámara no tiene el mínimo atractivo o el encanto necesarios para enganchar; déficit que Piqueras pensó ingenuamente que cubriría con el fichaje de Sara Carbonero. Bajo la dirección del periodista con la frente más grande del mundo, han ido comprando todas las retransmisión que han podido, como la UEFA Europa League o el Mundial de Clubes. ¿Qué decir de Jota-Jota que no se haya dicho ya? Fernando ya os habló en su momento sobre sus dos versiones, la desinformada y la informal, a cada cual peor, y nada ha cambiado desde entonces.

El periodismo deportivo es una profesión amenazada por el intrusismo. De hecho, es ya una costumbre que en los programas o retransmisiones deportivos participen ex futbolistas o entrenadores; si bien no como presentadores o moderadores, sí desempeñando una labor de comentarista, un puesto que debería ocupar un periodista. Esta es una realidad, en cierto modo, dolorosa; una estrategia de los medios de comunicación que responde a un intento de dar prestigio a sus productos. Si hablamos de fútbol, aparecen Kiko, Salinas, Craioveanu, Butragueño, Amor, Míchel, Martín Vázquez, Alkorta, Lopetegui, Caminero, Zubizarreta, Pablo Alfaro... y un sinfín de nombres ligados al fútbol que realizan actualmente una labor periodística.

Al final ha conseguido que se hable de ella, aunque la haya ninguneado y mostrado una falta de respeto total hacia los seguidores del fútbol inglés. La Sexta, bueno en concreto los dirigentes analfabetos que prefieren emitir cualquier programa enlatado que una competición en directo cuyos derechos han comprado, ha decidido no emitir la final de la FA Cup. ¿Por qué? Porque para esos dirigentes analfabetos ninguno de los dos equipos finalistas tenían el tirón suficiente como para emitirla en directo.

