
Tras haberse disputado once jornadas, esto es, más de un cuarto del campeonato, los equipos que encabezan la clasificación y ocupan los puestos de ascenso directo son dos de los tres descendidos. Del trío de desgraciados se habló mucho del Deportivo de La Coruña, tanto al final de la temporada pasada como al comienzo de la presente, pero el Hércules CF y la UD Almería son los que mejor están haciendo los deberes.
Los herculanos lideran la Liga Adelante con 28 puntos, 6 más que el segundo clasificado y 9 más que el séptimo, habiendo cedido apenas un empate y una derrota por las nueve victorias que ya suma su casillero. Todo ello siendo de entre los trece primeros el segundo equipo menos goleador, con 13 goles. Pero claro, habiendo recibido sólo 4 tantos en contra, rentabilizan como nadie cada gol a favor, como demuestran los resultados de sus cinco triunfos en los últimos cinco partidos: 1-0, 1-2, 1-0, 0-1 y 1-0.

El Betis ha sido el gran beneficiado de la 29ª jornada en la Segunda División. El sábado ganó en Girona (0-1) y arrebata el segundo puesto al Celta, que cayó en casa con el Villarreal B (0-1); intercambian pues sus papeles después de siete jornadas en que los vigueses pisaron la zona de ascenso directo y los sevillanos, la de promoción a Primera. Rubén Castro, con un testarazo a la salida de un córner, marcó el gol de la victoria bética en Montilivi a quince minutos del final. En Balaídos, fue precisamente un vigués quien castigó al equipo de su ciudad natal: Iago Falqué derrotó con su tanto al Celta justo cuando el filial amarillo encaraba el partido con un hombre menos.

Aunque nadie lo diría por la escasa repercusión que ha tenido, anoche y el martes hubo,
Seguro que muchos de vosotros os acordáis de él. José Óscar Flores, el ‘Turu’ Flores. Pasó por nuestra liga dejando huella, sobretodo en su primer equipo, Las Palmas, y en su segundo, el Deportivo de la Coruña. Nacido en Buenos Aires y surgido de la cantera de Vélez Sarsfield, fue un delantero corpulento, aunque excento de un delicioso manejo del balón. Y es que en cualquier jugada, en un palmo de terreno, el Turu te podía sorprender. Era un goleador, un gambeteador, con buen remate, seco disparo y sobretodo un corazón que caló en más de una afición.

