Cuando tres puntos no valen nada

El sábado estaba siendo un día perfecto. Desde el viernes estaba pasando un fin de semana estupendo en la Serra do Courel con mi novia y una pareja de amigos. Así que cuando mi novia se ofreció para llevarnos a los dos chicos al único pueblo de la zona donde sabíamos que se veía laSexta, no dudamos un segundo en aceptar.
Una vez en el bar de Folgoso, no tardamos mucho en darnos cuenta de que éramos los únicos seareiros del Dépor ante una aplastante mayoría que animaba al Athletic Club. Mucho acento vasco no tenían, así que posiblemente eran del Celta o, simplemente, les apetecía echarse unas risas a partir de vacilar un poco a dos urbanitas de los que se sorprenden cuando tres cervezas, dos chupitos de licor café y un agua sólo cuesten 6,60 euros. El caso es que los de Caparrós se estaban comiendo al Deportivo (66% de posesión para el equipo que menos posesión promedia en el campeonato) y sólo otra extraordinaria noche de Aranzubía mantenía a los blanquiazules con la portería a cero.







